visita-botero-en-familia

Visita a Botero en familia

Exposición Botero: 60 años de pintura

CentroCentro, en el edificio del Ayuntamiento de Madrid, acoge hasta el 28 de febrero la mayor exposición en Europa dedicada a Fernando Botero.

Hasta que la situación sanitaria lo permita, y el personal de Mirarte pueda acompañaros en las visitas guiadas, dispones de esta pequeña guía con puntos de interés de la exposición para que le dediques un día de visita a Botero en familia. También plantea preguntas que puedes formular a tus pequeños artistas que, a buen seguro, quedarán fascinados con el mundo mágico de Fernando Botero.

¿Qué debes saber de la exposición? La componen 67 cuadros de gran formato que abarcan seis décadas de producción pictórica. No están ordenados en orden cronológico, sino por temas. De forma secuencial, pasaréis por 6 secciones temáticas dedicadas a Hispanoamérica, versiones de obras maestras de la pintura, naturalezas muertas, religión, corrida de toros y el circo.

Parada 1. Pareja de cuadros: El Sr. presidente / La Primera Dama

La primera sección agrupa obras relacionadas con Hispanoamérica que constituye el núcleo central de la carrera de Botero. Destaca una pareja de cuadros de dos personajes a caballo que parecen retratos oficiales: El Sr. presidente y La Primera Dama.

  • ¿Botero pinta gente gorda? No. Fernando Botero no pinta gente con sobrepeso. Él plasma sobre el lienzo su versión particular de la realidad. Si los cubistas, como Picasso, descomponen la imagen en figuras geométricas, Botero representa su mundo interior mediante figuras con el volumen exagerado (personas, objetos o animales como los de los cuadros). A pesar del aspecto serio de algunos personajes, resultan entrañables, el autor los trata con cariño.
  • ¿Por qué retrata así un presidente y su esposa? ¿son de verdad? Fernando Botero es colombiano y en su ciudad natal, Medellín, comienza a pintar temas relacionados con su infancia y juventud: militares, músicos, políticos, y, como se verá en las salas siguientes, sacerdotes y gente del circo. Botero utiliza el arte figurativo, pero lo dota de una atmósfera colorida y surrealista, como en la tradición artística hispanoamericana del realismo mágico.
  • ¿Te recuerdan a otros cuadros famosos? Sí. Fernando Botero es un admirador de los maestros de la pintura y reproduce, con su visión particular, formatos clásicos. Botero conoció durante su juventud el Museo del Prado, y obras como La reina Isabel de Borbón, a caballo, de Velázquez o el Retrato del duque de Lerma, de Rubens (Botero admira a ambos maestros).

Parada 2. Los Arnolfini según Van Eyck

En la sección dedicada a versiones de Botero de obras maestras, destaca: Los Arnolfini según Van Eyck. Se trata de una versión de una de las obras maestras de la pintura mundial: el Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa, de Jan van Eyck. El mismo nombre del cuadro es una broma del artista, porque debía llamarse: “los Arnolfini según Botero”. Preguntas:

  • ¿Por qué elige ese cuadro? Botero ha viajado por todo el mundo y recorrido los museos más importantes. Su formación es clásica y conoce todas las obras maestras. El colombiano reproduce el cuadro que le gusta, los personajes y la disposición de los objetos, pero juega con ellos y los modifica a su gusto.
  • ¿Por qué se parecen tanto los personajes? Botero utiliza el truco de pintar los ojos, la boca y la nariz muy pequeñitos para acentuar el volumen de las cabezas, por eso resultan tan parecidos. A pesar del aspecto caricaturesco, Botero trata con cariño a sus personajes. Lo mismo ocurre con sus versiones de otros cuadros, que no son burlas, sino homenajes desde la admiración.
  • ¿Se puede comparar con el cuadro original? El cuadro de verdad no puede verse en Madrid, porque fue robado en 1813 y hoy se expone en Londres, pero es un cuadro muy famoso y existen infinidad de reproducciones e imágenes en internet. En su juventud, Botero fue copista de cuadros en el Museo del Prado, así que está acostumbrado a pintar reproducciones y a aprenderse cada mínimo detalles de las pinturas que le gustan.

 Parada 3. La pera.

En la sección dedicada a naturalezas muertas destaca un cuadro de una gran pera. Preguntas:

  • ¿Pero, eso qué es? ¿una pera gigante? De nuevo, una versión boteriana de una naturaleza muerta o bodegón. Se trata de un género de pintura clásico que se cultiva desde la antigüedad, hasta nuestros días. Los bodegones clásicos, por ejemplo, retratan un florero o un cesto con frutas sobre una mesa. En este lienzo, la pasión de Botero por el volumen fructifica, nunca mejor dicho, en un cuadro donde la pera lo domina todo.
  • ¿Por qué parece tan grande? ¿Cómo sabemos que no es una pera normal retratada desde muy cerca? Fíjate en el uso inteligente de las proporciones de los cubiertos, que sirven de referencia para conocer la enormidad de la fruta. Acentúa la sensación de tamaño que la pera llena el cuadro, sin apenas dejar espacio en los márgenes para ver el resto de la escena.

Parada 4. Gente del circo con elefante

En la sección dedicada al circo, descubres un cuadro que muestra un grupo de trabajadores del circo. Preguntas:

  • ¿Por qué parecen tristes? Botero quedó fascinado por el circo en un viaje a México. A pesar del ambiente festivo que rodea al circo, las personas que trabajan en él llevan una vida itinerante y dura. Por eso el cuadro plasma toda la realidad del circo: color y alegría y, en ocasiones, cansancio y melancolía.
  • ¿Son una familia? Es frecuente que en los circos trabajen familias, y cada integrante desempeña una función. La pintura, de nuevo, imita los retratos cortesanos de familias aristocráticas, frecuentes en la pintura clásica que ama Botero. En este caso, el monito parece el bebé, el elefante la mascota, el forzudo el padre y el payaso el abuelo.

Curiosidades

  • Fernando Botero, a sus 88 años, sigue vivo y trabajando. Resulta difícil diferenciar sus cuadros de juventud de los actuales, porque sigue pintando con la misma pasión.
  • Fernando Botero también es escultor. Algunas de sus obras se exponen en las calles de Madrid, como la escultura urbana “Mujer con Espejo”, que puedes ver cuando salgas de esta visita, en desembocadura de la Calle Génova en la Plaza de Colón.
  • Cuando era joven, Botero fue pintor callejero en Madrid. Cuando veas un pintor en la calle, puede ser un maestro aprendiendo.

Datos de la visita a Botero en familia: Botero. 60 años de pintura.

¿Cuándo? Prorrogada hasta el 28 de febrero de 2021.

¿Dónde? En CentroCentro, Planta 1. Plaza de Cibeles, 1. 28014. Madrid. Teléfono: +34 914 800 008.

Horario: de lunes a domingo, de 10 a 20 horas.

  • Entrada general: 12€
  • Entrada reducida: 9 €. Desempleados, mayores de 65, titulares del carnet joven, estudiantes menores de 25, familias numerosas y personas con discapacidad y el acompañante.
  • Entrada gratuita: niños menores de 12 años.

Medidas por el COVID:

  • Taquillas cerradas. Sólo venta de entradas online en este enlace.
  • Muestra tu entrada en el acceso sin llegar al contacto físico con el personal.
  • Control a la entrada. El personal del museo toma la temperatura a los visitantes, y debe ser inferior a 37,5ºC.
  • Mascarilla obligatoria durante toda la visita. Debe ser un modelo sin válvula.
  • Ciertos puntos del itinerario tienen un aforo limitado que debe respetarse. Mantén las distancias de seguridad dentro de la sala de exposición.
  • Atiende a las indicaciones del personal de CentroCentro, así como las señales y la información de las pantallas en la sala de exposición.
  • Los ascensores son de uso exclusivo para visitantes con carritos de bebé y personas con movilidad reducida
  • Consignas cerradas. Sólo puedes acceder con mochilas o bultos de un tamaño máximo de 25×25 cm.

MIRARTE

Ir arriba